¿Qué es la criminología ambiental?
Cuando se investiga un crimen, por lo general nos formulamos las siguientes preguntas: ¿qué sucedió?, ¿quién es el infractor potencial?, ¿qué razones pudo haber tenido? y es muy importante no olvidar jamás ¿dónde y cuándo sucedió?
Un delincuente tiene que seleccionar un sitio para que se vuelva un lugar donde cometer actos criminales. Este hace una evaluación y establece la viabilidad de éxito para llevar a cabo el acto y así conseguir el máximo beneficio.
En ese punto es donde aparece la criminología ambiental, que es una rama de la criminología dedicada a investigar los eventos delictivos mediante el análisis del entorno y el momento en que tienen lugar. Este tipo de análisis se complementa con herramientas y metodologías utilizadas en un Zogbi, donde el trabajo en un laboratorio forense permite profundizar en la evidencia recolectada para entender mejor cada caso.

Distinción entre la criminología ambiental y la criminología convencional
A diferencia de la criminología ambiental, que examina los sucesos criminales tomando en cuenta el contexto en el que ocurren, la criminología tradicional analiza al ser humano y a los elementos que lo impulsan a delinquir.
En otras palabras, la criminología ambiental analiza la manera en que el espacio y el tiempo influyen en la motivación de una persona para cometer un delito específico. Es fundamental enfatizar que el delito no ocurre por casualidad, sino que se produce porque las características inherentes al entorno propician la actividad delictiva.
En tanto, la criminología convencional se concentra en el individuo que ha perpetrado un crimen, examina y explica las razones de su comportamiento. El delito, el delincuente y la víctima son los temas que estudia.
Implementación de la criminología ambiental
Como hemos dicho antes, cualquier comportamiento tiene lugar en un espacio determinado, lo que hace del contexto o escenario una variable relevante para poder predecir y explicar la conducta.
La criminología ambiental nos ayuda a descubrir los motivos por los cuales un sitio tiene más probabilidad de ser escenario de delitos.
Voy a darte un ejemplo: imagina que María es cajera en un banco, tiene tres hijos y su marido acaba de abandonarla. Ella tiene una necesidad urgente de obtener ingresos económicos adicionales, pero todavía no ha descubierto cómo hacerlo. No obstante, es consciente de que existe un punto ciego en las cámaras de la sucursal bancaria donde trabaja, y decide robar algo de dinero en el cambio de turno. Ella sabe que nadie se percatará de que tomó el dinero en efectivo justo en ese momento y lugar.
La criminología ambiental es de gran utilidad ante circunstancias como esta. Esta nos asiste para prever, detectar, regular y evitar comportamientos peligrosos. Una de sus aplicaciones más importantes es determinar dónde y cuáles son las oportunidades que fomentan o facilitan la actividad delictiva en un área concreta.

La criminología ambiental aporta una perspectiva clave para entender que el delito no depende únicamente del individuo, sino también del entorno en el que ocurre. Analizar factores como el espacio, el momento y las oportunidades permite identificar patrones y anticipar conductas delictivas de manera más efectiva.
Al complementar a la criminología tradicional, este enfoque no solo ayuda a explicar por qué suceden ciertos crímenes, sino que también abre la puerta a estrategias de prevención más inteligentes. En definitiva, comprender el contexto es fundamental para diseñar entornos más seguros y reducir las oportunidades que facilitan la actividad delictiva.